Define la necesidad de cuidado, calcula cuántas horas necesitas reducir cada día y elige un horario concreto dentro de tu jornada ordinaria. Después presenta la comunicación por escrito con el preaviso correspondiente.
1. Comprueba que tu caso está incluido
La reducción general cubre el cuidado directo de un menor de doce años, de una persona con discapacidad sin actividad retribuida o de determinados familiares que no pueden valerse por sí mismos y no realizan una actividad retribuida.
Si solo necesitas mover el horario sin trabajar menos horas, revisa la adaptación de jornada por conciliación. Son derechos distintos.
2. Revisa tu convenio colectivo
Busca las reglas sobre preaviso, documentos, concreción horaria y posibles criterios organizativos. El convenio puede mejorar la ley o precisar cómo se ejerce el derecho.
3. Calcula el intervalo posible
La reducción debe aplicarse a la jornada diaria y estar entre un octavo y la mitad. Anota tu jornada actual, las horas que dejarás de trabajar y el porcentaje resultante.
Calcula también el efecto aproximado en el salario antes de elegir. Consulta cuánto puede bajar el sueldo.
4. Decide el horario concreto
Indica a qué hora entrarás y saldrás cada día. La concreción corresponde a la persona trabajadora dentro de su jornada ordinaria, aunque el convenio puede establecer criterios.
Evita fórmulas ambiguas como «trabajar menos por la tarde». Escribe una propuesta que pueda aplicarse directamente.
5. Reúne la documentación necesaria
- Documento que acredite la relación o la guarda legal, cuando sea necesario.
- Justificación de discapacidad, edad, accidente o enfermedad en los casos que corresponda.
- Información que permita acreditar que la persona atendida no puede valerse por sí misma o no realiza una actividad retribuida, cuando sea exigible.
- Una copia del convenio o del apartado relevante, si ayuda a aclarar el procedimiento.
Entrega solo los datos necesarios. Evita incluir información médica o familiar que no sea relevante para justificar el derecho.
6. Redacta una comunicación completa
Incluye tu identificación, la causa, el porcentaje de reducción, el horario propuesto y las fechas de inicio y finalización. Pide confirmación escrita de la recepción.
7. Respeta el preaviso
La regla general es avisar con quince días de antelación, salvo fuerza mayor o un plazo distinto fijado por el convenio. Cuenta el plazo desde la entrega acreditada de la comunicación.
8. Guarda todas las pruebas
Conserva la solicitud, los anexos, el justificante, los mensajes de la empresa y las nóminas posteriores. Estos documentos permiten comprobar si se aplicó el horario y el porcentaje correctos.
9. Revisa la respuesta de la empresa
Si la empresa discrepa del horario, pide que concrete por escrito su posición y sus razones. Valora alternativas sin confundir una negociación práctica con la renuncia al derecho.
Cuando dos personas de la misma empresa soliciten la reducción por el mismo sujeto causante, una limitación simultánea debe basarse en razones objetivas, motivarse por escrito e incluir un plan alternativo.
10. Actúa pronto si no hay acuerdo
El plazo para demandar es de veinte días desde la comunicación de la negativa o del desacuerdo empresarial. El procedimiento es urgente y no exige conciliación o mediación previa obligatoria.
11. Comprueba la primera nómina
Revisa que el porcentaje aplicado coincida con la reducción elegida. Comprueba salario base, complementos, pagas y bases de cotización. Solicita una explicación por escrito si detectas diferencias.
12. Comunica el final o cualquier cambio
Indica por escrito cuándo termina la reducción. Si necesitas modificar el porcentaje o el horario, presenta una nueva comunicación y conserva otra vez el justificante.
Fuentes oficiales
- Reducción de jornada, concreción y preaviso — BOE.
- Procedimiento judicial urgente — BOE.
- Protección de cotizaciones durante la reducción — BOE.