Revisado el 31 de julio de 2026

Qué hacer si tu trabajo pone en riesgo la lactancia natural

Empieza por pedir una evaluación preventiva del puesto. La suspensión del contrato y la prestación solo corresponden cuando no es posible eliminar el riesgo ni ofrecer temporalmente un trabajo compatible.

Primer paso

No empieces por pedir la prestación. Comunica la lactancia y solicita una evaluación preventiva del puesto. La suspensión solo corresponde si la adaptación y el cambio temporal no eliminan el riesgo.

1. Identifica la condición de trabajo que puede causar el riesgo

Anota las tareas, productos, agentes, posturas, cargas, turnos o condiciones que te preocupan. Describe qué exposición existe y durante cuánto tiempo, sin limitarte a indicar que estás dando el pecho.

2. Comunica la lactancia y pide la evaluación

Dirige una comunicación escrita a la empresa o al servicio de prevención. Pide que evalúen cómo las condiciones del puesto pueden afectar a tu salud o a la del bebé durante la lactancia natural.

Guarda una copia con la fecha de entrega.

3. Solicita primero una adaptación

La primera medida debe eliminar la exposición mediante cambios en las condiciones o en el tiempo de trabajo. La solución concreta depende del riesgo evaluado.

No existe una lista automática de puestos incompatibles. La evaluación debe estudiar las tareas reales y las medidas disponibles.

4. Comprueba si existe un puesto compatible

Si la adaptación no basta, la empresa debe valorar un cambio temporal de puesto o función. El cambio puede mantenerse mientras sea necesario y exista lactancia natural dentro del periodo protegido.

5. Pide el informe sanitario y la certificación del riesgo

Solicita al Servicio Público de Salud un informe que acredite la lactancia. Después presenta ese informe y la información del puesto ante la entidad que cubre las contingencias profesionales para obtener la certificación médica del riesgo.

6. Documenta que no existe una alternativa segura

La empresa debe declarar que no puede ofrecer un puesto compatible y que suspende el contrato. Si trabajas por cuenta propia, utiliza la declaración específica sobre tu actividad y las tareas que interrumpes.

7. Presenta la solicitud de la prestación

Entrega el formulario, la certificación médica, las declaraciones y el certificado de cotización ante la mutua, el Instituto Nacional de la Seguridad Social o el Instituto Social de la Marina, según quién cubra el riesgo profesional.

Guarda el justificante y responde dentro del plazo indicado si te piden subsanar, es decir, corregir la solicitud o aportar algo que falta.

8. Revisa el inicio y la cuantía

El derecho empieza el día de la suspensión, una vez terminado el periodo de suspensión por nacimiento y cuidado de menor. La cuantía general es el 100 % de la base reguladora aplicable a las contingencias profesionales.

9. Comunica cualquier cambio

Informa a la entidad pagadora si cesa la lactancia, desaparece el riesgo, vuelves a trabajar, ocupas un puesto compatible o termina el contrato o la actividad.

10. No confundas este procedimiento con el permiso de lactancia

Si solo necesitas organizar tiempo para alimentar o cuidar al bebé, consulta el permiso para el cuidado del lactante. La prestación por riesgo exige un peligro relacionado con el trabajo y la imposibilidad de aplicar una alternativa segura.

Documentos que conviene guardar

  • Comunicación a la empresa o al servicio de prevención.
  • Evaluación del puesto y propuestas de adaptación.
  • Respuesta sobre el cambio de puesto.
  • Informe del Servicio Público de Salud.
  • Certificación médica del riesgo.
  • Declaración de inexistencia de puesto compatible.
  • Solicitud, justificante y resolución.

Fuentes oficiales

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