1. Conserva el archivo original
Guarda el documento tal como lo descargaste. Imprimirlo o convertirlo a otro formato puede ocultar la firma electrónica y parte de los metadatos asociados.
2. Identifica el documento
Busca el organismo y órgano emisor, el número de expediente o referencia, el asunto y la fecha de emisión. Comprueba que esos datos coinciden con tu procedimiento.
3. Revisa cómo se verifica
El documento puede incluir firma electrónica, sello electrónico o un código seguro de verificación. Si contiene un código, utiliza la dirección oficial indicada o busca el servicio de comprobación en la sede del organismo.
4. Comprueba el resultado
El servicio debe mostrar un documento que coincida con el tuyo. Revisa al menos el emisor, la fecha, la referencia y el contenido. No des por válido un archivo distinto aunque tenga un aspecto parecido.
5. Actúa si no puedes verificarlo
Vuelve a descargarlo desde la sede y comprueba que has copiado bien el código. Si el problema continúa, comunícalo al órgano emisor y guarda constancia. No dejes pasar un plazo de alegaciones o recurso mientras esperas la respuesta.
Cuándo puede no haber firma
Los documentos publicados solo para informar y los que no forman parte de un expediente pueden no requerir firma electrónica. En esos casos, la Administración debe identificar el origen.