Si un límite legal afecta solo a una parte del documento o de los datos, la Administración debe valorar entregar el resto. La información protegida se oculta o separa y se indica al solicitante que ha existido una omisión.
Cuándo se utiliza
El acceso parcial se aplica cuando la divulgación completa puede perjudicar un interés protegido, pero ese riesgo no alcanza a toda la información. Evita que la presencia de un dato reservado provoque automáticamente la denegación del documento entero.
Ejemplo práctico
Solicitas un informe sobre la ejecución de un contrato público que incluye nombres, firmas y datos de contacto personales. La Administración puede ocultar esos datos y entregar el contenido técnico y económico que no esté afectado por el límite.
Qué debe hacer la Administración
- Identificar el límite aplicable.
- Explicar por qué la divulgación produciría un perjuicio concreto.
- Valorar si el interés público justifica el acceso.
- Separar u ocultar únicamente la parte protegida.
- Indicar expresamente que se ha omitido información.
- Motivar la resolución de acceso parcial.
Cuándo puede no ser posible
La ley permite no conceder acceso parcial cuando, después de eliminar lo protegido, el resultado quede distorsionado o carezca de sentido. Esa conclusión debe justificarse; no basta con afirmar que separar la información es incómodo.
Diferencia con la disociación de datos
La disociación impide identificar a las personas afectadas mediante la eliminación o transformación de datos personales. Puede ser una técnica para hacer posible el acceso parcial, pero no son conceptos idénticos: también pueden ocultarse contenidos protegidos por otros límites, como la seguridad o la investigación de infracciones.
Diferencia con una inadmisión
La inadmisión evita entrar en el fondo por una causa legal específica, como una solicitud manifiestamente repetitiva o que exija una reelaboración previa. El acceso parcial, en cambio, presupone que la solicitud se tramita y que se entrega la parte divulgable.
Qué revisar en la resolución
- Qué apartados o datos se han omitido.
- Qué límite concreto invoca la Administración.
- Si explica el perjuicio y la proporcionalidad.
- Si el resto conserva utilidad y sentido.
- Si ofrece la información en una modalidad accesible.
Cómo reclamar
Si consideras que la omisión es excesiva o que debía haberse entregado una parte mayor, puedes presentar la reclamación de transparencia correspondiente. Señala qué bloques son separables y por qué su divulgación no perjudica el interés protegido.
La resolución debe motivar la limitación e indicar que se ha omitido información. Una entrega fragmentaria sin esa justificación puede ser objeto de reclamación.