1. Identifica el organismo competente
Lee la convocatoria, notificación o ficha oficial del trámite. Anota el nombre completo del organismo: una Administración distinta puede ofrecer un procedimiento parecido sin poder resolver tu solicitud.
2. Evita depender del enlace de un mensaje
Si recibiste un correo o SMS, úsalo solo como aviso. Escribe la dirección del portal que ya conoces o búscala en un directorio público. Así reduces el riesgo de entregar credenciales en una página que imita a la oficial.
3. Pasa del portal a la sede
El portal sirve principalmente para consultar información. Sigue su enlace a la sede electrónica y observa si cambia la dirección. La sede debe identificar claramente a su titular.
4. Revisa la conexión y la titularidad
- No continúes si el navegador muestra una advertencia de seguridad.
- Comprueba el nombre del organismo y la información de la sede.
- Revisa sus canales oficiales de ayuda y su fecha y hora oficiales.
5. Comprueba el procedimiento
El nombre, organismo y finalidad deben coincidir con tu gestión. Lee qué identificación admite, qué archivos puedes adjuntar, si debes firmar y qué justificante recibirás.
6. Guarda pruebas de la presentación
Descarga el recibo y los documentos firmados. Comprueba que el justificante muestre la fecha, la hora, el número de registro y el órgano destinatario. Guardar solo una captura no sustituye al recibo oficial.
Si la sede falla
No repitas envíos sin comprobar el estado, porque podrías duplicar la solicitud. Conserva el mensaje de error y consulta la guía para actuar si falla la sede electrónica.
Fuentes oficiales
- Ley 40/2015, artículo 38
- Directorio de sedes electrónicas de la Administración General del Estado
- Punto de Acceso General: sedes y portales