Explicación sencilla
“No contributiva” significa que el derecho no nace de haber pagado un número mínimo de cotizaciones. La administración comprueba otros requisitos, como edad, residencia, discapacidad o ingresos, según el tipo de pensión.
Tipos principales
- Jubilación no contributiva: para personas de 65 años o más que cumplen residencia legal y límites de ingresos.
- Incapacidad no contributiva: para personas dentro de la edad y grado de discapacidad establecidos que cumplen los requisitos económicos y de residencia.
Ejemplo práctico
Una persona de 68 años que trabajó pocos años puede no alcanzar la pensión contributiva. Puede estudiar la pensión no contributiva de jubilación si ha residido legalmente en España durante el periodo requerido y sus ingresos, junto con los de su unidad de convivencia, están dentro de los límites.
Diferencia frente a una pensión contributiva
La contributiva se calcula con las bases y los años cotizados. La no contributiva parte de una cuantía anual fijada y se ajusta según los ingresos, la convivencia y el número de personas beneficiarias.
Quién la gestiona
Las comunidades autónomas reconocen las pensiones no contributivas en la mayor parte de España. En Ceuta y Melilla las gestiona directamente el Imserso.
Obligaciones después del reconocimiento
La persona pensionista debe comunicar los cambios que puedan afectar al derecho o a la cuantía y presentar la declaración anual de ingresos. No hacerlo puede generar una revisión y la devolución de cantidades cobradas indebidamente.
Fuentes oficiales
- Normativa y requisitos de la jubilación no contributiva — Imserso.
- Pensiones no contributivas — Seguridad Social.
- Revisión y obligaciones de las personas pensionistas — Imserso.