Hay renuncia traslativa cuando la persona llamada a heredar no se limita a apartarse, sino que dispone que su porción pase a alguien determinado. Jurídicamente puede equivaler a aceptar la herencia y transmitir después los derechos.
Ejemplo práctico
Una heredera declara que no quiere su cuota y que desea que la reciba exclusivamente uno de sus hermanos. Esa operación no produce necesariamente los mismos efectos que repudiar pura y simplemente, porque existe una designación concreta del beneficiario.
Diferencia con la repudiación pura
En la repudiación pura, la cuota pasa a quien corresponda según el testamento o la ley, sin que el renunciante elija al destinatario. En la renuncia traslativa existe una atribución a favor de una persona determinada.
Consecuencias
Puede tener efectos fiscales y civiles distintos, incluida la consideración de una aceptación previa y una posterior donación o cesión. Antes de firmar, la notaría debe revisar el testamento, los llamados posteriores y la normativa tributaria aplicable.
Cómo se formaliza con seguridad
La operación debe estudiarse y documentarse ante notario. Lleva el testamento o la declaración de herederos, la identificación de las personas llamadas y la información necesaria para saber quién recibiría la cuota sin una designación expresa. Solo así puede distinguirse una repudiación pura de una transmisión a favor de alguien concreto.
Por qué no basta un acuerdo familiar
Un escrito privado o una transferencia posterior puede no producir el resultado sucesorio pretendido y puede generar obligaciones tributarias diferentes. Antes de repartir bienes o dinero, pide que se explique por separado la adquisición hereditaria y la posible cesión o donación. Conserva la escritura y los justificantes fiscales de cada operación.