La jubilación activa es la modalidad que permite compatibilizar una pensión contributiva de jubilación con un trabajo por cuenta ajena o por cuenta propia. Exige cumplir unas condiciones y comunicar la actividad a la Seguridad Social.
Ejemplo práctico
Una persona alcanza su edad ordinaria y reúne la cotización mínima, pero retrasa dos años el acceso a la pensión. Después solicita la jubilación activa y continúa trabajando. Durante la compatibilidad cobra el salario o los ingresos de la actividad y el porcentaje de pensión que corresponda.
Qué trabajos admite
Puede aplicarse a un trabajo por cuenta ajena, tanto a jornada completa como parcial, y a una actividad por cuenta propia. Determinados puestos y altos cargos del sector público son incompatibles.
No significa cobrar siempre la pensión completa
El porcentaje depende de los años completos de demora. La escala general comienza en el 45 % con un año y llega al 100 % con cinco años o más. También aumenta cinco puntos por cada doce meses ininterrumpidos dentro de la jubilación activa.
Diferencias con otras modalidades
- Jubilación demorada: retrasas la jubilación y sigues trabajando sin cobrar todavía la pensión.
- Jubilación activa: después de la demora, compatibilizas trabajo y una parte de la pensión.
- Jubilación flexible: una persona ya jubilada vuelve a trabajar bajo las condiciones específicas de esa modalidad.
- Jubilación parcial: reduces la jornada y cobras la parte de pensión correspondiente según sus reglas.
Qué ocurre cuando termina la actividad
Al finalizar el trabajo compatible se restablece el cobro íntegro de la pensión. La persona mantiene la condición de pensionista durante la jubilación activa.