La regla general
Los recursos administrativos ordinarios sirven para impugnar actos administrativos concretos. No caben directamente contra disposiciones administrativas de carácter general, como los reglamentos.
Antes de actuar, comprueba qué tipo de documento tienes. Una resolución dirigida a una persona o expediente es un acto. Una norma que establece reglas generales para una pluralidad de casos puede ser una disposición general.
Qué vía puede corresponder
La Ley de la Jurisdicción Contencioso-administrativa permite impugnar directamente las disposiciones de carácter general ante los juzgados o tribunales competentes.
La competencia, el plazo y la representación procesal dependen del órgano que aprobó la norma y del tipo de disposición. Conviene obtener asesoramiento jurídico antes de dejar pasar un plazo.
Si el reglamento ya se ha aplicado a tu caso
Puedes impugnar el acto concreto que aplica esa disposición y sostener que la norma aplicada no es conforme a Derecho. Esta es una impugnación indirecta del reglamento.
Que no hayas impugnado directamente la norma no impide, por sí solo, discutir su legalidad al recurrir un acto posterior de aplicación.
Qué debes revisar
- El título y la forma del documento publicado.
- El órgano que lo aprobó.
- Si contiene reglas generales o decide un caso concreto.
- La fecha de publicación o notificación.
- El acto concreto que te afecta, si ya existe.
- El pie de recursos y la normativa especial aplicable.
Fuentes oficiales
- Ley 39/2015, artículo 112: disposiciones generales y recursos administrativos.
- Ley 29/1998, artículo 25: actividad impugnable en la vía contenciosa.
- Ley 29/1998, artículo 26: impugnación de actos que aplican disposiciones generales.