El aviso de puesta a disposición informa de que existe una notificación en una sede electrónica o en la DEHú. No es la notificación y no reemplaza el documento administrativo.
Ejemplo práctico
Recibes un correo indicando que tienes una notificación pendiente. Para conocer la resolución o el requerimiento debes identificarte en la plataforma oficial y abrir el documento.
Qué datos puede incluir
- Organismo emisor.
- Indicación de que existe una notificación disponible.
- Enlace o referencia al servicio oficial de acceso.
- Información de contacto o seguridad.
Diferencia con la notificación
La notificación contiene el acto administrativo y sus efectos. El aviso solo facilita que conozcas su puesta a disposición. Por eso, no debes calcular un plazo únicamente desde la fecha del correo sin comprobar el justificante oficial.
Qué ocurre si no llega
La falta de aviso no invalida por sí sola la notificación. Debes consultar periódicamente la DEHú o las sedes correspondientes cuando recibas notificaciones electrónicas.
Cuándo empieza realmente el plazo
El aviso no inicia por sí solo el plazo de la notificación. En una notificación electrónica, la fecha relevante suele ser aquella en la que accedes al contenido o, si estabas obligado a recibirla electrónicamente, cuando transcurre el periodo legal sin abrirla. Revisa siempre el justificante de acceso o rechazo de la plataforma oficial.
Cómo reconocer un aviso legítimo
No introduzcas credenciales desde un enlace dudoso. Accede por tu cuenta a la sede del organismo o a la Dirección Electrónica Habilitada única y comprueba allí la notificación. Un aviso auténtico no necesita mostrar el contenido completo ni pedirte contraseñas por correo. Guarda el mensaje únicamente como apoyo; el documento y su justificante son las pruebas principales.